Desde el comienzo de "Better call Saúl", Jimmy Mcguill viene arrastrando a una de las mejores series de los últimos tiempos "Breaking bad". Un peso muy difícil de llevar a cuestas.
La calidad de su predecesora dejó la vara muy alta, situaron que llevo a muchos fanáticos a dejar éste universo y quedarse con las historias de Walter white y Jesse Pinkman. Es real, que el principio de cualquier relato tiene que desentrañar personajes, desglosarlos y volver a unirlos para que el espectador logré conectarse, con lo que quiere trasmitir, con todo. Además, algo que confundió mucho al espectador de "Breaking bad" fue la razón fundamental para seguir la serie. Saúl Goodman, ya no era él. Era Jimmy Mcgill, un joven proyecto de abogado con un hermano muy representativo y que lo opaca de formas diferentes.
La principal razón para que los millones de espectadores no vean "Better call Saúl", por ende, fue la necesidad del ahora, del "lo quiero ya", de la ausencia de paciencia y de evolución. Es verdad que la primera temporada no es buena (tampoco es mala) pero también hay que garantizar que la serie nunca cayó, siempre fue para arriba, fue mejorando en todo: los personajes se volvían entrañables, conmovedores, manipuladores y divertidos; la historia fue creando una base fuerte y la filmación, fotografía, siempre un diez.
O sea, cada temporada de "Better call Saúl" es mejor que la anterior. Situación que la convierte en una de las mejores series de la actualidad. En un mundo con millones de series para ver, y muchas plataformas, se coloca en cualquier top ten de buen gusto. La curva no se acható, al contrario se elevó a un nivel extraordinario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario