24 de junio de 2012

Supercalifristico


La muerte de un hombre debe ser instantánea, punzante, rápida, total. Ningún hombre toleraría el agobio de una muerte lenta y pausada. Pues para el hombre que se guía por sus ojos, que va recopilando espacios llenos de silencios, olores perpetuos que son capaces de forjar la locura, sonidos que se desfiguran con el viento de algo añejo y lejano.
El hombre es instante, es aquí y ahora. No es pasado. Tal vez sea mañana, pero para que sea cierto, debe observar la luz que reluce, mínimamente, como cuando el sol impacta en una puerta de roble. Y que por su mirilla, del lado de adentro, un arcoíris circular y diminuto que se choca con alguna pared, da señales de existencia, de ser, sin importar que tan grande sea ese visor hacia el otro lado. Pues si uno mira para observar el exterior, queda enceguecido, y con la ñata pegada al roble es muy difícil tener una visera, o la mano perpendicular a la altura de las cejas, que de sombra.
La mujer es diferente, puede ser muerta lentamente. Pues para ellas, los ojos no son más que otro sentido. Pueden llevar la muerte en su cartera, al lado del rímel, y encarnarlo. Hacer que recorra todo su cuerpo, volverse gigantes y pisar a la muerte como una colilla de tabaco. Retorcerlo para un lado, y para el otro. Hasta que esa muerte sea la nada misma. Porque la mujer es sentimiento, sopesa la consistencia, lo analiza, y luego se encarga de su desaparición absoluta. Es por ello que la muerte para consigo misma, no es una cosa pesada de transportar.
Es por ello que considero estas diferencias ante la muerte. Sin intensiones de querer confundir, con el acto mismo, sino que más bien, con rigor de querer ensamblarlo con la vida. Que no deja de ser muerte ni aun siendo eterna.

2 de junio de 2012

Imagen verde, de vida



Recuerdo ese momento como el instante más preciso, como el retrato que no haya imaginado el adepto al hipódromo cuando cruza su caballo, en el momento que la melena del fornido animal, al pegarse al suelo se extiende, como que flota, y acaricia la horizontalidad de la línea blanca a su costado. No recuerdo ese momento como una fotografía. Una imagen es perpetua. Miles, de forma consecutiva, son casi una filmación cuadro por cuadro. Claro, se alejaría de la foto novela por su carácter Warholiano, pero se acercaría a la poseía y a la somnolienta inmensidad de la muerte.
            Una bella mujer mirando ropa, una tras otra, levantándolas en el aire. Extendiéndola de los hombros, gesticulando, dando su parecer y colocándola en el montículo correspondiente. Lentamente, con la suavidad del aire que acaricia el algodón que va reposándose ¡Está sí! ¡Está no! Ultimando el detalle, deteniéndose en la parte que cayó un poco doblada.
            Un jovencillo muchacho, lleno de granos en su rostro, tomando con las dos manos el celular totalmente abstraído. No se encontraba agarrando su teléfono móvil, sino que parecía ser tomado por él. Tanto, que asimilaba la forma del teclado. Específicamente la letra "i", por su delgadez y por ese punto negro con aureola morada en su rostro. Toda una i, contraída, con sus hombros caídos y cerrados, por su cabeza gacha y sus piernas constreñidas. Apretándose una a la otra. Apretando, su corta edad en una pantalla de diamantes.
            Una mujer haciendo cuentas en una libreta pequeña. Cuadriculada. Concentrándose al son de una lapicera turquesa, que utiliza como batuta. Parece que no mira. O más bien parece que mira números en el aire. Algo susurra pero nadie parece escucharla. Igual, sospecho que no daría importancia. Ella seguiría. No puede perder el número exacto. Sus piernas también están cerradas, y se debe a eso, quiere aprisionar al dos, al cuatro o al seis. El uno y el siete suelen escabullirse. Lo sabe. Su figura lánguida le permite esa destreza.
            Y la abuela. Persona estática. Casi una fotografía eterna. Con un batón de flores que le da vida, y hace brillar sus rodillas. En la punta visible, una rosa se expande. Casi que se pone al frente ¿Sería una carta de presentación? Callada, silenciosa, pero con las justeza exacta de la vida. Sabe que tiene que sonreír, que es la respuesta perfecta. Quizás sean todos sus movimientos. Quizás sean los más agraciados.
            Casa pequeña, colonial. Esas casas que sentís que no aprietan. Que podes perderte en un sitio silencioso y esperar que pasen horas antes de escuchar algún grito de auxilio, de ayuda, paredes altas y llenas de adornos que hacen conocer la historia escrita con pinceles de cal. Retratos, adornos, buzos colgados en un perchero impreso del día a día. Y sobre todo, verde. Plantas diferentes, arboles.
            Como olvidar semejante imagen. Cargada de evolución y rodeada de vida. De verde. Si son esas imágenes que transforman al observador en un único, e irrepetible, manifestador  de momentos eternos. No hay como el momento, que dejo de ser momento, y que inmediatamente se convirtió en pasado.  Y mayor es su acentuación, cuando sólo se observa por dos ojos dañados. Y que las personas más cercadas a visualizarlo, son los niños que juegan a la pelota en la esquina. 

25 de abril de 2012

Anti-K y Anti- Todo

En esta época del año los fanáticos Kirchneristas suelen desaparecer, principalmente porque ellos se sintieron parte de la gobernabilidad. Enarbolaron su imagen carismática “con fuerza”, la colocaron en lo alto del pedestal, la santificaron. Claro, la fase de las elecciones tiene ese similar a las ofertas en los supermercados. Sólo por esta semana, te ofrezco un 2x1 de Boudou (uno con la guitarra en la mano, y otro, sonriente y contento firmando una disposición, dictamen que después dará como resultado la suba de los impuestos, la baja de los subsidios y de los salarios; pero eso no es lo que importa, lo importante, es la cara sonriente. Porque los votantes, compran eso. Lo aparentemente nuevo y novedoso, el ultimo modelo del auto mas lujoso, lo intachable, la computadora que esconde un enano en la CPU y que te la soba, mientras miras que podes comprar en Mercadolibre, En política pasa lo mismo, si se repite la imagen o el mensaje sobre una persona construyéndola como “el Satanás” viviente. A la larga lo terminas comprando. Si te dicen que Duhalde es Narcotraficante, que Macri es imperialista o que Moria Casan es linda. A la larga lo vas a tomar como cierto. Pero ojo. Detengámonos aquí, para no crear falsos favoritismos. Lo que estoy diciendo NO es que no lo sean ¡Quizás si!¡Quizás no! Tal vez lo fueron, tal vez lo serán. Primero y principal, uno nunca es él mismo. Siempre se va fusionando. O evolucionando, mejor dicho. Lo que tengo intensiones de mostrar es que, no importa tanto las consecuencias en este caso, sino que más bien las causas. Ósea, vamos a pensarlo de una forma simple, pura y santa. De un lado, tenemos al bueno y del otro esta el malo. El mensaje que nos llega por parte de los medios de comunicación es de uno de los dos lados (pareciera que siempre se tiene que estar de un lado, claro, el mundo entero menos la Bulrich que se pasea de partido en partido según la posición que tenga), es sabido que el gobierno tomo el control de muchos medios. Por tal motivo podemos decir que los K son los buenos y Duhalde, Macri, Carrio, Zamora, Tinelli, Susana, Mirtha, Grondona, Los yanquis, los ingleses, son los malos. Y como el mensaje es un dogma, ósea, que no tiene replica. Tal mensaje se toma como cierto. No se puede refutar. Pero. Si vemos las cosas como en una antigua balanza, nos encontramos que, mientras pongamos más fichas del lado del malévolo, menos peso tendrá el benefactor, por ende, será más liviano y se colocara por arriba del anterior.  En pocas palabras, si entendemos que los buenos son puramente buenos en todo lo que hacen, que tiene las respuestas a todo, que son los mejores e irremplazables. Entendemos al ser humano como adoctrinado. Que responde a una doctrina. Ósea, que el bueno no tiene ningún acercamiento con la maldad. Es puro. Y que el malo es mucho más malo todavía. Si nos detenemos en las ultimas elecciones presidenciales en Argentina (2011) encontramos que la triunfante fue una persona silenciosa, que mucho no dijo porque la construcción ya estaba impuesta. Y que por su parte tenia, un ejército de votantes fieles, algunos monigotes partidarios que salían en los medios o algunos conductores de televisión que llevaban la escarapela en el ojal. Con eso ya alcanzaba. No hacia falta que “la triunfante” diga algo porque el dogma es claro. Lo impuesto en el mensaje nos dice que no había otra opción. Que como estábamos. Estamos bien. Por lo tanto, para que se va a decir algo, que pueda llevar al fracaso. Si se sabe que aquellos que están del lado opuesto están al pie del cañón, dispuestos a arrasar si aparece alguna falencia. Ahora bien, los fanáticos Kirchneristas. Esos que defendían a ultranza al gobierno, que lo protegían como si fuera lo mejor que nos paso en la vida. Ahora se colocan en una posición dudosa. Ya que el gobierno esta imponiendo algunas normas que no son muy “populares” como la suba el dólar, la inflación, el aumento en los transportes públicos, etc. Entonces, su fanatismo anterior, ahora lo callan. No omiten opinión porque saben que tienen todas las de perder. Principalmente porque el gobierno ya obtuvo su voto, y los manipuló para que ellos logren votos a su favor. Pero como eso terminó, ahora solo tienen que callarse, primero porque ya no son necesarios, y segundo, porque no tienen razón para festejar. Algunos seguramente se sentirán ofendidos o dirán que esto tenía que pasar para que se re-estabilice la economía y nos volvamos a colocar en una buena posición política económica (¿Cuándo estuvimos en una buena posición?) pero entonces, por que no dijeron que esto iba a pasar para que estemos alertas, en vez de pregonar el altruismo de esta señora. En fin, muchas veces me dijeron que hay que aprender de la historia. Y esta historia se me hace tan familiar a un hombre con patillas y sus fanáticos. Espero que no nos pase lo mismo.

Es algo complicado

Catapultar una noción, un concepto, en su mayor expresión es algo complicado. No así su expresión innata, ya que ella se exhala como sustancia viscosa despedida por alguna fosa nasal. El tema es la concreción y de allí la comprensión del todo. Ósea, si nos detenemos en la historia, a Karl Marx le llevo 3 tomos explicar la plusvalía, y para colmo, si no era por Engels nunca se hubiera entendido nada, ya que Marx solo escribió el primer tomo y los dos restantes fueron recapitulados por Engels. Una vez que Marx ya era un finado. Claro, detenerse en un caso simple, es de fácil redundancia pero si hablamos de Freud  ¿Es claro su concepto del Inconciente, de pulsión sexual, etc? ¿Cuantos tomos le llevo a Sigmundo mostrar su descubrimiento? ¿Cuántos libros? Si nos detenemos en este punto podemos entender que, hasta cierto punto, a Sigmundo le fue necesario un Diego Lacan para explicar del todo su teoría. O reformularla, como adornan algunos. Ósea que, más que enaltecer la existencia de Freud, uno tendría que comprender que sin un Lacan no habría un Sigmundo. Es como una libre paradoja entre causa y consecuencia, donde aquel que se creía la segunda terminaba construyéndose sobre la primera.
Teniendo en cuenta este último caso, quiero expresar mi teoría. Ósea, considerando que la historia la hacemos entre todos, teniendo en cuenta que la evolución se va desarrollando a paso agigantados, pero por sobre todo, se van recapitulando los tomos de las teorías. Sin intensiones de ser demagogo, hasta en las revistas del corazón vemos semana a semana, la nota de algún científico que descubrió algo. Claro, siempre ante el pronombre “científicos” para darle más soltura al discurso y para darle, por su puesto, más fuerza. Lo cierto es que, estamos tan acostumbrados a que se descubra algo, que ya mucho no nos interesa. “Se Descubrió que las empanadas de carne pueden causar mal de chagas”; “El abuso de caramelos de limón constipa”; “Ahora se sabe que el Aloe Vera no sirve para nada” Obvio, si se descubre una noticia impactante como “Ya tiene nombre la vacuna para el HIV” por supuesto que la relevancia de la noticia será otra, más que nada porque los medios de comunicación se encargaran de morder su porción de noticia. Y principalmente, a veces pensado en segundo lugar, muchas vidas se salvaran. Aunque, las enfermedades son necesarias para el sistema… pero eso lo charlaremos más adelante.
Mi teoría consta en que “la postura, la forma, la respiración, el espacio que ocupa, el todo, en el sueño nos describe como personas” Claro, ahora seguro que pensas… “semejante introducción para esta idea pelotuda” Bueno, en realidad te lo avise desde un primer momento: “Catapultar una noción, un concepto, en su mayor expresión es algo complicado”.

9 de enero de 2012

La bolsa de sentimientos (Preludio de un buen año)

En un año pasa de todo, nos reímos, lloramos, nos aburrimos, nos divertimos, nos enfurecemos, nos excitamos, se nos apaga la libido, nos enamoramos, nos desamoramos, aparece la rabia, aparece la impotencia hacia alguna situación, se cumplen los objetivos planteados, o se caen, pero existe la chance de volver a concretarlos. En un año, puede cambiar el caudal de dinero con alguna herencia inesperada, de un tío que nunca le viste la cara. O podes despertar entre cartones, con modorra, y olvidado por el mundo.
Y es esa misma incertidumbre la que nos da la fuerza y la nobleza para encarar otro año. Porque dentro de ese desconocimiento hay una bolsa de sentimientos. Donde uno puede meter la mano, millones de veces, para ver que numero nos toca. Nos puede tocar el numero correspondiente a “cariños” (que es lo que estábamos esperando) pero también esta el numero que hace mención a “patada en las nalgas” ¡¡Y ahí agárrate!! Ante una situación así, tenes tres posibilidades. O lo tomas con altura y recibes los golpes que tenes que recibir, o podes lloriquear y entristecerte. Y una tercera opción, es pensar ¡¡Que bueno que son patadas y no otra cosa!! 
En esa bolsa hay de todo… pero mucho tiene que ver la actitud que toma uno antes los hechos. Porque puede haber etapas en las que uno recibe “patadas en la nalgas” todo el tiempo. Y por más números que se busquen en la bolsa siempre (pero siempre) sale el mismo slogan.
Pero todo es cuestión de suerte y perseverancia. Hay que comprender que las cosas pueden salir como uno lo espera, o no, y al mismo tiempo también pueden salir “en parte” como uno lo calcula. Ya que una situación tiene como muchos ramales (casi como la línea 60). La clave esta la insistencia, en ver el punto de fuga, en apuntar correctamente e ir hacia él. Luchando contra lo que hay que luchar. Descansando el tiempo que uno tiene para descansar, pero con prontitud, levantarse y continuar.
Por mi parte, tengo que decir que este año saque los números que estaba esperando (claro, no todos) Pero muchos de ellos hoy en día son realidad y los disfruto con toda plenitud. Con amor en la sonrisa que anhelaba, con suavidad en el embrague de un motor añejo, con seriedad y profesionalidad en el micrófono y con deseo en la lectura... la que vendra y la que esta en boga. 
Por un 2012 lleno de buenos números, compadres!
Positive!