La soledad de la ruta es tan desquiciada
Que no quiere que le saques los ojos de encima
Sus líneas consecutivas se trasforman en adicción constante
Sombrío, marcado y solapado
Acompañado
por el rugir del motor
El paraje, no es más, que un desapego
Una recolección de objetos obligatorios
En el andar, la vaca es consecuencia
Un pueblo olvidado, rutina
El choripan, vitamina
Y a veces, la llegada
Necesaria
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